Manifestaciones en Kenia contra una presa etíope

Los mursi son conocidos por su llamativa decoración corporal.
Los mursi son conocidos por su llamativa decoración corporal.
© Marco Trovato/Survival

Los manifestantes han salido a la calle en cuatro ciudades de Kenia para protestar contra la construcción de una controvertida presa que amenaza la supervivencia de cien mil indígenas del Valle Bajo del Omo en Etiopía y en los alrededores del lago Turkana en Kenia.

El río Omo de Etiopía es un recurso vital para varias tribus etíopes, pues gracias a sus fértiles planicies de aluvión pueden vivir autónomamente en un entorno que de otra forma sería muy duro. El río es la principal fuente de agua del conocido lago Turkana, el más salino de los grandes lagos africanos y esencial para la supervivencia de muchas tribus de Kenia. El Valle Bajo del Omo y el lago Turkana fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en reconocimiento a sus “excepcionales” condiciones.

Friends of Lake Turkana (Amigos del lago Turkana) organizaron las manifestaciones simultáneas en las diferentes ciudades, pero en Nairobi tuvieron que ofrecer una rueda de prensa debido a la prohibición de realizar manifestaciones públicas en la capital.

Según un representante de la organización: “En base a las investigaciones y recomendaciones de los expertos en medio ambiente, nosotros, Friends of Lake Turkana (FoLT, según sus siglas en inglés), nos preocupan los dos años que requiere el llenado de la presa así como la reducción del volumen de agua que llegará al lago Turkana insuficiente para mantener el equilibrio ecológico”.

En Etiopía es mucho más complicado para los ciudadanos manifestarse contra el proyecto. El Gobierno ha aprobado nuevas leyes para impedir que las organizaciones locales trabajen en asuntos relacionados con los derechos humanos, la democracia, la justicia o en casos legales. Mucha gente no sabe prácticamente nada sobre la presa y sus impactos.

La empresa italiana Salini Construttori ya ha construido un tercio de la presa, llamada “Gibe III”. El Gobierno italiano y varios bancos multinacionales están considerando ahora financiar el proyecto.

Sin embargo, expertos independientes dicen que la presa interrumpirá las inundaciones estacionales del Valle Bajo del Omo, reduciendo los bosques que rodean al río y haciendo casi imposible para los pueblos indígenas que viven en el valle seguir cultivando.

Varias ONGs han presentado quejas formales ante el Banco de Desarrollo Africano solicitándole que no financie la presa.

De ponerse en funcionamiento la presa, probablemente, el volumen de agua que va a llegar al lago Turkana disminuirá drásticamente. Pueblos indígenas como los turkana, los dassanech, los rendille y los samburu dependen del pastoreo y los cultivos a orillas del lago así como de la pesca en el propio río.

Survival está pidiendo al Gobierno etíope que paralice el proyecto de construcción de la presa hasta que se haga una evaluación independiente de impacto medioambiental y social y hasta que los pueblos indígenas del Valle del Omo sean consultados adecuadamente.