Bosquimanos descontentos por la vacía reunión con el presidente

Madre y niño bosquimanos, Kaudwane, Botsuana, mayo de 2006.
Madre y niño bosquimanos, Kaudwane, Botsuana, mayo de 2006.
© Alexandra Bagge/Survival

Cientos de bosquimanos acabaron enfadados y frustrados el pasado jueves, después de que el presidente de Botsuana se negara a entablar conversaciones con ellos durante una reunión.

El presidente Khama, acompañado de cuatro ministros, se reunió con bosquimanos en el campo de reasentamiento de New Xade, donde fueron realojados tras ser expulsados de sus tierras en la Reserva de Caza del Kalahari Central en 2002. Pese a la sentencia emitida por el Tribunal Supremo hace tres años que dictaminaba que tenían derecho a vivir en la reserva, muchos aún languidecen en estos campos de reasentamiento.

Desde dicha sentencia, el Gobierno ha prohibido a los bosquimanos acceder a un pozo de agua que hay en su tierra; sin él, pasan apuros para encontrar agua suficiente. Dado que los intentos de negociación con el Gobierno fracasaron, los bosquimanos han interpuesto una demanda para conseguir el acceso a su pozo.

Sin embargo, el presidente Khama ignora el nuevo litigio, y opta por hablar en su lugar sobre mejoras para el campo de New Xade. Cuando Roy Sesana, fundador de la organización bosquimana First People of the Kalahari, formuló una pregunta sobre el fracaso de las negociaciones, el ministro de Vida Salvaje y Parques Nacionales le respondió que el presidente “no tiene por qué escuchar esto”.

Según Jumanda Gakelebone, portavoz bosquimano: “Teníamos esperanza en que el presidente tratara el problema del agua y que nos diera algunas respuestas que pudieran mostrar que hay una relación entre él y nosotros. Pero él no estaba interesado en hablar con nosotros. No se nos dio la oportunidad de hablar.”

Al mismo tiempo que les niega a los bosquimanos su derecho al agua, el presidente Khama, miembro de la junta de la organización Conservation International, ha perforado nuevos pozos para la vida salvaje en la reserva, financiados por Tiffany & Co, y ha dado el visto bueno a la construcción de un alojamiento de una empresa de safari, inaugurado recientemente y que cuenta con una piscina entre sus instalaciones.

Fuentes internas a Survival declararon hoy: “La ‘política’ de Khama es ilegal y viola los derechos humanos fundamentales de los bosquimanos. Pese al constante daño a la reputación del país, este Gobierno parece decidido a destruir a los bosquimanos. Los turistas que vayan a la reserva de caza, donde se proporciona agua a los animales pero se les niega a los pueblos indígenas, estarán pisoteando las tumbas de los bosquimanos”.