Críticas contra Ministerio británico por engañar sobre Botsuana

Niños bosquimanos.
Niños bosquimanos.
© Survival

Un abogado londinense ha criticado al Ministerio de Asuntos Exteriores británico por no reconocer en su página web que el Gobierno de Botsuana expulsó ilegalmente y por la fuerza a los bosquimanos gana y gwi de sus tierras ancestrales.

Gordon Bennett representó a los bosquimanos en su batalla legal de cuatro años contra el Gobierno de Botsuana, después de que éste los expulsase de la Reserva de Caza del Kalahari Central. El juicio fue el más largo y caro de la historia del país, y culminó en el año 2006 cuando el Tribunal Supremo de Botsuana sentenció que las expulsiones eran ilegales e inconstitucionales, y que los bosquimanos tenían derecho a vivir en la reserva.

Bennett ha criticado al Ministerio de Asuntos Exteriores británico por no incluir dicha información en el perfil dedicado a este país en su website: “Su página web menciona los argumentos que proporcionó el Gobierno de Botsuana para justificar el reasentamiento de los bosquimanos, pero no explica que el Tribunal dictaminó que, de hecho, dicho reasentamiento era ilegal”.

Asimismo, criticó la referencia que hace el Ministerio de Asuntos Exteriores a la existencia de “un diálogo constructivo en curso” entre los bosquimanos y el Gobierno. A este respecto, declaró: “Mantengo un contacto regular con los bosquimanos que han regresado a la reserva y no creo que ninguno de ellos haya participado en conversaciones con el Gobierno”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores tampoco menciona la política desarrollada de forma continua por el Gobierno de Botsuana de impedir a los bosquimanos regresar a su hogar prohibiéndoles el acceso a un pozo de agua que hay en sus tierras mientras excava más pozos para que puedan beber los animales salvajes y permite la apertura de complejos turísticos para safaris con piscinas en tierras bosquimanas. Tampoco hace referencia a los procesos legales que los bosquimanos han iniciado recientemente para lograr el acceso a su pozo.

Bennett declaró: “Se entiende que el Ministerio de Asuntos Exteriores británico no quiera posicionarse en este enfrentamiento, pero su página web corre el riesgo de llevar a equívocos a la opinión pública. Me sorprende que no se haga ninguna referencia a todas las dificultades a las que se han enfrentado los bosquimanos, a quienes se ha negado su derecho básico al agua”.

El perfil de Botsuana de la web del Ministerio de Asuntos Exteriores británico no concuerda con el informe elaborado por el Departamento de Estado estadounidense en el año 2008, donde se critica con dureza al Gobierno botsuano por su “reducida interpretación de la sentencia del Tribunal Supremo de diciembre de 2006”. Mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores recoge el alegato del Gobierno que afirma que la expulsión de los bosquimanos “era necesaria para permitirles beneficiarse del desarrollo del país”, el informe estadounidense reconoce que fueron “reasentados por la fuerza” y los describe como “marginados económica y políticamente” y sin “acceso a su tierra tradicional”.

El Relator Especial de Naciones Unidas para los pueblos indígenas, James Anaya, también criticó recientemente al Gobierno de Botsuana por negar a los bosquimanos el acceso al agua, hecho que describe como no acorde con “con el espíritu y la lógica subyacente a la decisión [del Tribunal Supremo en 2006], ni con las pertinentes normas internacionales sobre derechos humanos”. Anaya solicitó además al Gobierno la reactivación del pozo “como una cuestión prioritaria”.

Según Survival International: “El Ministerio de Asuntos Exteriores británico no está cumpliendo con su deber de proporcionar a la opinión pública británica una imagen precisa del historial de Botsuana en materia de derechos humanos. Cualquiera que considere la posibilidad de viajar a este país debería conocer la persecución continua a la que el Gobierno somete a los bosquimanos para que pueda decidir, con conocimiento de causa, si es o no un país que quiere visitar”.