Críticas a Perenco por oleoducto que amenaza a indígenas aislados

Niña casinahua en el sureste de Perú. Miembros del pueblo indígena no contactado mastanahua viven en las proximidades.
Niña casinahua en el sureste de Perú. Miembros del pueblo indígena no contactado mastanahua viven en las proximidades.
© David Hill/Survival

Perenco ha recibido duras críticas de una importante organización indígena peruana, AIDESEP, por sus planes de construir un oleoducto en tierra de indígenas no contactados.

“Denunciamos las intenciones de la petrolera francesa Perenco de construir un oleoducto de más de 200 kilómetros de longitud ubicado en los territorios de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario”, declaró AIDESEP, la organización indígena nacional de Perú.

“Ante las evidencias antropológicas de la existencia de pueblos aislados en la zona del lote 67, el Gobierno debe suspender cualquier actividad para proteger a esta población vulnerable”, prosigue el comunicado de AIDESEP. “Pero no solo la AIDESEP insiste en que Perenco debe cesar sus operaciones, sino que la Defensoría del Pueblo, en el 2006, advirtió que el ingreso de foráneos en este territorio puede ocasionar consecuencias funestas”.

AIDESEP señaló que tiene interpuesta una demanda contra Perenco ante un tribunal constitucional peruano por el trabajo que desarrolla la empresa en el Lote 67.

Los planes de Perenco se hicieron públicos recientemente en la página web del Ministerio de Energía de Perú. La empresa, presidida por uno de los hombre más ricos de Francia, Francois Perrodo, niega que los pueblos indígenas existan, pese a las abundantes evidencias que se han recogido sobre su existencia.

Según Perenco, el oleoducto ayudaría a transportar aproximadamente 300 millones de barriles de petróleo desde la remota Amazonia hasta una terminal en la costa pacífica de Perú. Cargos gubernamentales han expresado su esperanza de que el petróleo, una vez explotado, transforme la economía de Perú.