Informe solicita acuerdo maderero entre UE y Malasia que garantice derechos indígenas

Hombres penan en la selva.
Hombres penan en la selva.
© Andy Rain/Nick Rain/Survival

Un informe de una red social indígena de Malasia ha instado a la Unión Europea a que no firme “un acuerdo de asociación voluntaria” sobre el comercio de la madera con Malasia, a menos que “fuerce” al Gobierno malasio a reconocer los derechos de los pueblos indígenas sobre su tierra.

En la actualidad, Malasia trata de negociar un acuerdo con la UE para que acepte un compromiso voluntario que dice que su madera cumple los estándares legales europeos. Pero los pueblos indígenas de Malasia dicen que dicho acuerdo no se puede legitimar mientras su Gobierno siga permitiendo a las empresas madereras que les roben su tierra.

Las empresas madereras de Malasia están destruyendo rápidamente los bosques que pertenecen a los pueblos indígenas, especialmente aquellos ubicados en el estado de Sarwak, en la parte malasia de Borneo. Sarawak es el hogar del pueblo indígena cazador-recolector de los penan, conocido por bloquear carreteras en sus intentos de mantener alejadas a las empresas.

Un indígena penan dijo a Survival: “El desarrollo que realmente queremos es el bosque virgen. Deseamos que el bosque no sea destruido ni talado porque sin él no podemos vivir”.

La red social indígena y medioambiental JOANGOHutan ha hecho público un informe que detalla el robo sistemático de tierra a los pueblos indígenas para la tala, en Sarawak. El Gobierno local de Sarawak no ha reconocido los derechos de los pueblos indígenas, pese al derecho internacional y a una serie de sentencias emitidas por tribunales de Malasia que confirmaban dichos derechos.

Muchos penan han visto cómo sus bosques son destruidos a pesar de sus protestas, y tienen dificultades para alimentar a sus familias desde que la actividad maderera asustó a los animales que cazan y contaminó los ríos en los que pescan.

En aquellas zonas donde la actividad maderera ha explotado los bosques hasta tal punto que han dejado de ser rentables, las empresas están extendiendo el cultivo de plantaciones de aceite de palma, lo que ha acarreado que los penan y otros pueblos indígenas estén aún más empobrecidos.

Según asegura el informe de JOANGOHutan: “Para que las negociaciones entre Malasia y la UE sobre el FLEGTP-VPA [acuerdo de asociación voluntaria] sean legítimas, debe incluirse el reconocimiento de los derechos consuetudinarios y colectivos de los pueblos indígenas sobre sus tierras y territorios [y] el respeto de su adat [o costumbres]”.