Francia devolverá las cabezas maoríes

Actuación cultural maorí, Tamaki Maori Village, sur de Rotorua, Nueva Zelanda.
Actuación cultural maorí, Tamaki Maori Village, sur de Rotorua, Nueva Zelanda.
© Survival

La Asamblea Nacional francesa votó la semana pasado a favor de devolver dieciséis cabezas maoríes tatuadas y momificadas a Nueva Zelanda.

Nueva Zelanda ha intentado durante años recuperar las cabezas maoríes que están en el extranjero, como señal de respeto hacia los pueblos indígenas del país. Muchos museos de todo el mundo ya han devuelto las cabezas maoríes que tenían, pero algunos se han resistido a las peticiones de Nueva Zelanda para la repatriación de los restos. Este asunto ha sido durante años objeto de debate en Francia.

En 1988 Survival, a petición de organizaciones maoríes, aseguró el retorno de una cabeza tatuada que se iba a subastar en Londres.

La ministra de cultura y asuntos maoríes de Nueva Zelanda, Pita Sharples, dijo la semana pasada que la repatriación de las cabezas era un “asunto de gran importancia” para los maoríes. “Los maoríes creen que, por medio del regreso de sus antepasados a su hogar originario, se restaura su dignidad y pueden por fin descansar en paz entre sus familias”.

En los siglos dieciocho y diecinueve, exploradores extranjeros se llevaron muchas cabezas maoríes de Nueva Zelanda, a menudo intercambiándolas por otros productos. Se convirtieron en piezas de coleccionista, preciadas por sus inconfundibles tatuajes.

Las dieciséis cabezas que actualmente se encuentran en museos franceses se enviarán primero al museo Te Papa de Nueva Zelanda, y posteriormente se devolverán a los grupos indígenas para su entierro.