Indígenas lanzan una advertencia de guerra contra presa gigante

Danza kayapó en una protesta anti presas, 2006
Danza kayapó en una protesta anti presas, 2006
© T Turner

El líder indígena kayapó Raoni Metuktire llegó a Europa la semana pasada y ha pedido apoyos para su pueblo, que está haciendo campaña contra la presa de Belo Monte en el río Xingú, en la Amazonia brasileña.

Raoni declaró: “Siempre he evitado que mi pueblo luchara, pero ahora estoy muy preocupado. Ha llegado el momento de que recuperemos lo que nos pertenece”.

Añadió que “3.000 guerreros” están listos para tomar las armas.

Raoni se entrevistó con el ex presidente francés Jacques Chirac y le pidió que tanto él como el actual presidente Nicolas Sarkozy insten al presidente Lula de Brasil a que no permita la construcción de la presa.

De construirse, sería la tercera presa más grande del mundo e inundaría una gran extensión de tierra, secaría ciertas partes del río Xingú, causaría una enorme destrucción en la selva y reduciría la pesca de la que los indígenas dependen para sobrevivir.

La afluencia de inmigrantes a la región durante la construcción de la presa amenaza con introducir violencia en la zona y contagiar enfermedades a estos indígenas, poniendo sus vidas en peligro.

Los indígenas han organizado numerosas manifestaciones contra la presa. Recientemente bloquearon un ferry que cruza el río Xingú y están planeando formar una “comunidad multi-étnica” que ocupará la zona donde se proyecta construir la presa, en la “Gran Curva” del río Xingú.

Raoni y otros líderes indígenas declararon: “No aceptamos la presa hidroeléctrica de Belo Monte porque consideramos que traerá más destrucción a nuestra región… más empresas, más haciendas para ganado, más invasiones de tierra, más conflictos, e incluso más presas. Si el hombre blanco continúa comportándose así, todo será destruido muy rápidamente… Ya hemos advertido al Gobierno de que si Belo Conte se construyera, se verían con una guerra entre manos”.

El líder kayapó Megaron Txucarramae, en una carta a la prensa internacional, dijo: “Queremos que se cancelen los planes para construir la presa de Belo Monte… Lula se ha mostrado como el enemigo número uno de los indígenas… Nosotros los indígenas estamos siendo seriamente abandonados, ya que nosotros los indígenas, los primeros habitantes de este país, estamos siendo abandonados por el Gobierno de Lula, que quiere destruirnos”.

La Oficina del Fiscal General de Brasil ha pedido que se cancele la licencia de la presa, argumentando que los estudios de impacto ambiental no estaban completos y que los indígenas y otras personas que se verán afectadas no fueron consultadas adecuadamente.

Escribe una carta al presidente brasileño Lula, instándole a que suspenda los planes de construir la presa, al menos hasta que no se diseñe un proyecto que no tenga un impacto negativo en las vidas de los indígenas.