Indígenas tupinambá encarcelados tras regresar a su tierra ancestral

Indígena tupinambá man disparado por la policía durante un ataque en 2008.
Indígena tupinambá man disparado por la policía durante un ataque en 2008.
© CIMI

Babau, un líder indígena tupinambá del estado de Bahía (Brasil), así como su hermano, su hermana y su sobrino, fueron encarcelados después de que un grupo de tupinambá regresara a vivir a su tierra ancestral.

El pasado 10 de marzo la policía golpeó violentamente a Babau en su hogar, antes de detenerlo y llevarlo a prisión. Su hermano, Givaldo Ferreira da Silva, fue encarcelado diez días después.

La hermana de Babau, Glicéria Tupinambá, y su bebé de dos meses, también fueron encarcelados el pasado 3 de junio, después de haberse reunido con el presidente de Brasil, Lula, y hablarle sobre la violencia a la que tienen que hacer frente los tupinambá.

Organizaciones de derechos humanos de Brasil han denunciado estos hechos ante la ONU, afirmando que se trata de un caso de “encarcelamiento injusto”, resultado de la oposición de los terratenientes de la zona a proteger la tierra de los tupinambá.

Babau ha liderado la lucha de su pueblo por sus derechos, y en particular por su derecho a vivir en su tierra ancestral.

El encarcelamiento de los indígenas se produce poco después de que varios tupinambá reocuparan sus tierras ancestrales, las cuales les fueron robadas por terratenientes no indígenas y propietarios de tierras.

La Comisión de Derechos Humanos del estado de Bahía visitó la comunidad de Babau y, poco después, su vicepresidente, Yulo Oiticica, declaró: “Las armas encontradas demuestran que son los pistoleros quienes debieron ser encarcelados, y no el jefe Babau”.

Éste no es el primer ataque que sufren los tupinambá. En 2008 la policía invadió una comunidad tupinambá y disparó a los indígenas con pelotas de goma.

El hecho de que autoridades brasileñas no hayan permitido a los tupinambá vivir tranquilamente en su tierra ancestral viola la legislación brasileña e internacional.
Survival International desarrolla una campaña para que el Gobierno brasileño delimite y proteja las tierras de los pueblos indígenas como una cuestión de urgencia.