Comisión Africana: la expulsión de Botsuana de un académico es errónea

Niños bosquimanos.
Niños bosquimanos.
© Survival

La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos ha declarado que el profesor Kenneth Good, un académico conocido por su franqueza, fue erróneamente deportado de Botsuana después de criticar la falta de democracia en el país.

Good trabajó como profesor de ciencias políticas en la Universidad de Botsuana durante 15 años antes de ser expulsado del país en 2005. Su deportación tuvo lugar poco después de publicar un artículo en el que criticaba la sucesión presidencial automática en Botsuana.

El entonces presidente de Botsuana, Festus Mogae, calificó a Good de “amenaza para la seguridad nacional” y lo describió como “un habitante indeseable de Botsuana”.

El profesor Good también ha sido un feroz crítico del trato que el Gobierno da a los bosquimanos de la Reserva de Caza del Kalahari Central, con el argumento de que “la debilidad de la democracia ha facilitado [la subordinación] de los san [bosquimanos]”.

La Comisión emitió una crítica mordaz del presidencialismo del Gobierno de Botsuana y de la debilidad de las instituciones judiciales. Reivindicando las acciones de Good, declaró que el Gobierno de Botsuana violó varios artículos de la Carta Africana, y le ordenó pagar una compensación adecuada a Good y dar los pasos necesarios para que la Ley de Inmigración del país esté en consonancia con los criterios internacionales de derechos humanos.

Sin embargo, el Gobierno de Botsuana ha respondido negándose a seguir el dictamen de la Comisión. El ministro de Asuntos Exteriores, Phandu Skelemani, dijo a los medios: “No vamos a seguir la recomendación hecha por la Comisión; no da órdenes, y no es un tribunal. No vamos a escucharles. No vamos a compensar al Sr. Good”.

El profesor Good, hablando sobre el dictamen, declaró: “Esto representa una victoria para la libertad académica y los derechos humanos, y un duro golpe contra el presidencialismo y la falta de responsabilidad. Es una decisión legal africana histórica, que Botsuana está obligada a respetar según el derecho internacional. Ignorar el fallo es convertirse en una república bananera”.

El teniente general Ian Khama sucedió automáticamente a Mogae como presidente en 2008, algo que, según Good, ha conllevado “un aumento de la militarización y la personalización del poder en Botsuana”. Desde que se convirtió en presidente, Khama ha continuado con la política de subordinación de los bosquimanos, y les ha prohibido acceder a un pozo del que dependen para obtener agua en sus tierras”.