El pueblo indígena penan bloquea carreteras como protesta

Los penan han montado bloqueos regulares para detener la destrucción de su bosque
Los penan han montado bloqueos regulares para detener la destrucción de su bosque
© Survival

Más de 150 indígenas penan bloquearon carreteras de Borneo el pasado jueves, como protesta por la destrucción de su bosque tropical a manos de las empresas madereras y por el fracaso del Gobierno malasio a la hora de proteger sus tierras.

Los manifestantes celebraban así el primer aniversario de otro bloqueo de carreteras que paralizó la industria maderera de la zona. La insistencia de la policía y de los funcionarios del Gobierno rompieron los bloqueos del pasado año.

El polémico gigante maderero malasio Samling es una de las empresas que opera en la zona. El Gobierno noruego anunció el mes pasado que había excluido a Samling de su fondo de pensiones por razones éticas.

Cuando concluyeron los bloqueos de 2009, el diputado por el estado de Sarawak Lihan Jok prometió ayudar a los penan para que se reunieran con las autoridades para hablar de sus derechos territoriales y para conseguir fondos para el desarrollo de sus comunidades. Pero no mantuvo sus promesas, y en diciembre del año pasado apareció en el periódico Star de Malasia diciendo que los penan deben “dejar de vivir en las junglas”.

Una mujer penan de Long Nen dijo a Survival: “No queríamos abrir el bloqueo, pero mientras íbamos de camino para reunirnos con Lihan Jok, la policía llegó en helicóptero y rompió el bloqueo. Más de 12 vehículos todo-terreno con policías y agentes forestales fueron al bloqueo y lo desmantelaron”.

Panai Ayat de la Asociación Penan de Sarawak dijo en un comunicado la semana pasada: “Los bloqueos del año pasado se levantaron, en primer lugar, para exigir que el Gobierno del estado de Sarawak reconociera que tenemos el derecho a tomar nuestras propias decisiones en concordancia con nuestros derechos nativos consuetudinarios y, en segundo lugar, para pedir que se paralizaran inmediatamente las actividades madereras y la invasión de nuestras tierras para impedir la incidencia del hambre”.

“Muchos de nosotros hemos ido a prisión por defender nuestros derechos sobre esta tierra. Por tanto, continuaremos defendiendo nuestros derechos durante el resto de nuestras vidas”.