Los nómadas de la Amazonia exigen justicia

Hombres awá descienden por una carretera creada por madereros.
Hombres awá descienden por una carretera creada por madereros.
© Uirá Garcia

Un grupo de diez indígenas awá ha recorrido el largo camino desde la Amazonia hasta la capital de Brasil para exigir que las autoridades protejan su territorio.

Su selva está siendo destruida a un ritmo feroz por ganaderos, madereros y colonos, que han establecido dos comunidades dentro de su territorio que incluso cuentan con escuelas y una red de carreteras.

Los awá son uno de los últimos pueblos indígenas cazadores-recolectores de Brasil y dependen completamente de su selva para sobrevivir.

Están indignados y desesperados al escuchar cada día el ruido de las sierras mecánicas talando más árboles y ver el humo de los que se queman.

Los pequeños grupos de awá no contactados son los que corren un riesgo mayor.

En las últimas cuatro décadas muchos han sido asesinados por los pistoleros a sueldo de los terratenientes. Los conflictos violentos aumentan a medida que los invasores van llegando.

En una reunión mantenida con los fiscales federales, Itxai Awá dijo que “en el estado de Maranhão intentamos resolver el problema, pero no llegamos a ninguna parte. Así que hemos venido a Brasilia. Estamos pidiendo ayuda”.

Otro indígena awá explicó: “Nuestra tierra va a ser destruida. ¿Dónde recogeremos miel? ¿Dónde criaremos a nuestros niños? Me asustan los terratenientes y los awá estamos muy preocupados. ¿Qué podemos hacer?”

El fiscal dijo a los awá: “Brasil ha dado la espalda a los indígenas y es inaceptable”.

Los invasores han interpuesto once apelaciones contra una sentencia de un juez que obliga a todos los foráneos a abandonar el territorio awá, y a que FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno, complete la demarcación territorial.

Las reuniones concluyeron con la promesa por parte de varias autoridades de tomar medidas, pero como los awá saben bien, el tiempo se agota.